6 febrero 2014 | Emprendimiento e innovación

Modelo de negocio e innovación

¿Qué es más probable que tenga éxito: un producto mediocre con un buen modelo de negocio, o un excelente producto con un modelo de negocio mediocre?

Mucho se habla de la innovación en las empresas, de crear ventajas competitivas, de distinguirnos y de marcar la diferencia. Lo anterior es imperativo para todas las empresas, en cualquier giro o de cualquier tamaño, todos los empresarios tenemos la obligación de innovar, de proponer acciones novedosas hacía el interior y sobretodo, hacía el exterior de la empresa. Hoy en día, no es suficiente con cumplir o superar las expectativas de los clientes, nuestra obligación es anticiparnos y sorprenderlos, aportarle un beneficio extra, una servicio posterior a la venta, solucionarles un problema, brindarles una propuesta de valor.

¿Cómo podemos hacerlo? ¿Cómo podemos lograr que nuestros productos o servicios sean exitosos e innovadores? Esto se puede lograr mediante el diseño e implementación de un modelo de negocio e innovación, mismo que te ayude a crear esa propuesta de valor que la empresa debe de ofrecer a los segmentos de mercado a los que va dirigida. Un modelo de negocio “Es una herramienta conceptual que, mediante un conjunto de elementos y sus relaciones, permite expresar la lógica mediante la cual una compañía intenta ganar dinero generando y ofreciendo valor a uno o varios segmentos de clientes, la arquitectura de la firma, su red de aliados para crear, mercadear y entregar este valor, y capital relacional para generar fuentes de ingresos rentables y sostenibles” (Osterwalder, 2004).

Es importante que el modelo incluya una o varias propuestas de valor completamente orientadas a las necesidades y/o gustos del mercado. Pero también es necesario construir y asegurar esos puentes que contribuyan con el logro en tiempo y forma de la propuesta. Estamos hablando de diseñar estrategias y acciones que colaboren con la captación, fidelización y estimulación de los clientes. Es decir, necesitamos construir relaciones personalizadas o automatizadas con los diferentes tipos de clientes e identificar los canales a través de los cuales ellos evaluarán y tomarán la decisión de comprarte o irse con la competencia.

Los canales de distribución son un elemento clave para que la(s) propuesta(s) de valor sean entregadas a los segmentos de mercado. A través de ellos el cliente se informa, evalúa y compra lo que la empresa está ofreciendo, pero es nuestra responsabilidad diseñar acciones que a través de estos canales se brinde un servicio o atención postventa. Es decir, si tu empresa va a realizar una estrategia para captar clientes, asegura que sea ejecutada a través de el canal que los clientes prefieren, que incluya y proporcione la información para que el cliente tome la decisión, pero sobretodo, que sea apoyada por una acción de seguimiento que respalde a la estrategia inicial.

Estamos hablando de lo que la empresa ofrece y a quién. Pero un modelo de negocio también contempla el cómo se ofrece y cuánto cuesta, temas que serán incluidos en el próximo artículo.

Recuerda, la innovación no sólo está en el qué, también en el cómo haces las cosas. Un modelo de negocio te puede ayudar a incluirla en ambos.

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