11 abril 2018 | Contabilidad y administración

Tasa de Interés: Todo lo que debes de saber sobre este término

En los países endeudados decidieron reducir las tasas de interés que pagan por sus deudas. A veces son menores que la tasa de inflación, por ejemplo...

Interés es lo que paga quien recibe un préstamo en efectivo por tener en su poder ese dinero durante un tiempo, o bien, lo que cobra quien presta a otros el dinero por un tiempo.

Los préstamos tienen un plazo en que se vencen y es necesario pagarlos. A veces alguien más nos presta para pagar ese préstamo y sustituimos un préstamo por otro.

Si quien pide prestado usa ese dinero para gastarlo, para consumirlo, debe tener asegurada otra fuente de ingreso para poder pagarlo, en virtud de que anticipó un gasto y un usufructo, en lugar de esperar a juntar el dinero para gastarlo después.

En las familias, el gastar lo que no se tiene y pedir prestado aumenta el gasto futuro debido al pago adicional que implican los intereses, por lo cual es mejor juntar primero el dinero y gastar sólo lo que se tiene, sin pedir prestado.

Si quien pide prestado lo invierte en algo que a él le genera un mayor ingreso, o le reduce su gasto, puede hacer «negocio» con lo que le prestaron y, con su ganancia o su ahorro, pagar el interés y parte de lo que le prestaron. Esto se llama inversión productiva.

Por ejemplo: si a una persona que paga 1,000 pesos de renta al mes por el lugar donde vive le prestan dinero y con esto compra una casa, va a dejar de pagar esa cantidad por concepto de renta y le servirá para abonar al pago de su futura propiedad.

Las empresas requieren de recursos económicos que son aportados por los dueños (socios) y por otras personas que les prestaron dinero o por quienes les venden productos y les dan crédito.

En la historia de la humanidad, hubo épocas y regiones en que estaba prohibido cobrar un interés a cambio de un préstamo; así sucedió en España, y en parte eso fue la causa de que este país se atrasara en su crecimiento económico.

Con el desarrollo económico, la aparición de nuevas fábricas y el comercio internacional a gran escala, fue indispensable reunir los ahorros de muchos para hacer mayores emprendimientos. A cambio, esas personas obtuvieron un interés como compensación por el riesgo que asumían.

Últimamente, en los países endeudados decidieron reducir las tasas de interés que pagan por sus deudas. A veces son menores que la tasa de inflación. Por ejemplo, Estados Unidos pedía préstamos y pagaba menos de 1% de interés anual (2015). Esto quiere decir que quien le prestaba 1 000 dólares a la primera potencia mundial, le devolvía al año 1010 dólares, con lo que «ganaba» 10 dólares de intereses; pero si la inflación anual era de 3%, en realidad perdía 20 dólares por prestarle su dinero al gobierno americano.

Con estas tasas de interés tan bajas, quienes ganaron más de lo que gastaron y generaron un ahorro, no ganaron intereses reales al invertirlo o prestarlo a otros, lo cual hace menos atractivo ahorrar.

Quienes tenían un ahorro y viven de lo que ganaban de intereses, se dan cuenta de que su ahorro se va reduciendo cada año. Al final, esto ocasionará que haya menos ahorros disponibles; y como el ahorro es la base de la inversión productiva, y la inversión productiva es la base del empleo, al gastar más de lo que recibe de impuestos, el gobierno va gastando el ahorro, esto reduce los empleos productivos, los trabajadores tienen menos ingresos y pagan menos impuestos.

El mundo actual vive una situación que muy pocas veces se había presentado: intereses tan bajos —menores incluso a la inflación esperada— que en realidad son «negativos». Esto equivale a que, en lugar de pagarle intereses a quien ahorra e invierte su dinero en un banco, le cobran: el ahorrador paga por prestar su dinero.

¿Cuánto durará esta «situación»? ¿Qué consecuencias va a traer? Quienes ahorran tienen cada vez menos incentivos para ahorrar; sin embargo, quienes ahorran para su retiro cuando por su edad ya no reciban su sueldo, necesitarán ahorrar más dinero, ya que no van a recibir «intereses».

Las bajas tasas de interés promueven el gasto. ¿Por qué? Si alguien tiene 100,000 pesos ahorrados en el banco y le pagan sólo 2 000 al año de intereses, puede preferir gastarse esos 100 000 pesos, ya que sólo va a dejar de recibir 2,000 pesos.

Debemos recordar que las personas, las familias y los países sólo pueden ser ricos si ahorran e invierten correctamente ese capital para ser más productivos o para evitar gastos. Nunca se llega honestamente a rico gastando más de lo que se gana.

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